Este es el libro como ya he dicho antes con el que terminé y empecé el año. Maria José Reina dice en su blog que con este libro experimentó una catarsis y supo realmente a lo que se referían los antiguos con este término. Yo tengo que decir que no he llegado a tanto, pero sí ha habido momentos que me han gustado especialmente.
Las descripciones de Murakami son extraordinarias, recuerdo cuando describe a Johny Walker y antes de nombrarlo sabía que estaba refiriéndose a él, y lo mismo sucede con la descripción del fundador del Kentucky...
El protagonista de esta novela es Kafka Tamura un adolescente que emprende un viaje iniciático que le llevará a un pequeño lugar donde se refugiará en una biblioteca y allí conocerá a un transexual, y a una mujer madura que podría ser su madre y de la que se enamora. El mito de Edipo es readaptado por Murakami.
Nakata es otro de los personajes relevantes de esta obra y hasta el momento es el que más me ha impactado del universo Murakami. Es un hombre que cuando era pequeño fue víctima de un extraño suceso,estuvo en coma durante un tiempo, y cuando despertó ya nada sería igual para él. Es un personaje entrañable, Murakami consigue creo, que sólo veamos en él lo positivo y olvidemos esa parte oscura que esconde.
Con las novelas de Murakami ,como ya he dicho en anteriores entradas,quedan muchos cabos por atar, pero uno disfruta tanto leyendo sus páginas que realmente no importa que te deje en ocasiones con algunos interrogantes por resolver, al contrario, una vez terminada la lectura del libro, este no termina, nuestras cabezas no paran.

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